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Matrimonios
y bodas en Bogotá
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La Boda de Tus Sueños en Bogotá
LA
NOCHE DE BODAS
Después de la ceremonia y la recepción llega la
noche de bodas, la primera noche como marido y mujer, el momento
más esperado desde el día del compromiso.
Ya por fin están solos y la magia que envuelve ese instante
rara vez se podrá repetir, por esto y mucho más
se necesita de la ambientación precisa para hacerlo inolvidable.
En el pasado las mujeres ni siquiera se atrevían a pensar
en el momento de consumación del matrimonio, pues la tradición
e incluso las leyes lo prohibían. Esta situación
la veían como un momento esperado –por curiosidad
y deber-, pero no les hacía la menor ilusión enfrentarse
a lo desconocido. Hoy en día las cosas son diferentes,
es muy raro el caso de la mujer que carece de información
sexual previa al matrimonio, y por lo mismo, ya no lo ve como
una obligación
Sin embargo, hay algo que no cambia: la noche de bodas es el comienzo
de una vida en común, de la culminación del noviazgo
y el inicio de otra etapa en ambos, y quizá por tal exceso
de información ya no le damos la importancia que merece.
No se trata de que sea diferente o la mejor en sus vidas, sino
que aún cuando no se trate de toda una aventura sexual,
tiene un significado mágico más allá de lo
físico
Muchas mujeres aseguran que después de esa noche, algo
especial ocurrió en su vida y la de su pareja, pero no
creas que se trata de un cambio físico notorio como imaginaban
las abuelitas; más bien es una transformación que
indica el inicio de un proceso de ajuste que les va a llevar tiempo,
pero que va por buen camino
La noche de bodas la recordarás por siempre. Es lógico
que después de tantas emociones y presiones se sientan
muertos antes de llegar a la famosa suite nupcial, por lo que
no importa si se quedan dormidos o no tengan muchas ganas para
ponerse sexys y románticos; el hecho de pasar su primera
noche como esposos, es especial
El lugar es importante… Mucha intimidad y poca compañía
Saber que lograste algo muy anhelado es digno de celebrar, por
lo que no es nada recomendable pasar la noche de bodas en casa
de alguno de los papás, de la tía o en el mismo
hotel donde se hospeda toda la familia que vino de fuera. No tanto
por pudor, sino para que vayan creando esa atmósfera de
intimidad que siempre deberán conservar.
Al entrar a la habitación no se le puede olvidar cruzar
la puerta con la novia en brazos, esto además de ser un
acto de romanticismo dará a la pareja prosperidad y estabilidad
en el matrimonio
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